sábado, julio 08, 2017

NO HAY PAÍS PARA LOS VENEZOLANOS.

Mi compromiso demócrata e inclusivo se pone a prueba en estos días, viendo a los comunistas y a la izquierda tradicional actuar de forma tan ambigua frente a lo que pasa en Venezuela. Tanta gente cargada de buenas intenciones y honradez que permiten la infamia solo por pertenencia de grupo. Pareciera que el relato político de la izquierda es incapaz de tomar posición frontal ante la infamia cayendo como suele ocurrir en la negación o el cinismo. Parece ser que está bien destruir una democracia, una república y una economía que ya estaba aquejada de una grave corrupción y que ha sido sustituida por redes de clientelismo y corrupción peores que las anteriormente existentes.
Pero ahí están con el puño en alto, incapaces de tomar posición ante lo evidente. Los más de cuarenta muertos durante las manifestaciones estudiantiles de 2014 y los casi cien de estas últimas ponen en evidencia la urgencia de la situación. Incapaces de defender sus ideales en la urnas y ante lo aberrante de los fenómenos sistémicos solo parece que les quedan las aparentes buenas intenciones y la evocación de una utopía que no existe y que por contraste les hace ver más cínicos y destructivos de lo que son capaces de percibirse a si mismos. Es preciso recalcar el esfuerzo continuado de la izquierda española por unirse en su causa a la venezolana. ¡Viva Chávez! Escuché mil veces. Pero aquí nadie se disculpa.
En el 2011 una parte de la sociedad española llegó a decir. Ni de izquierdas ni de derechas, necesitamos otro marco, otro relato político, algo nuevo, y la izquierda tradicional llegó para joderlo todo y meternos de cabeza en la polarización, pasando por encima de la propia sociedad civil e instrumentalizando al 15M bajo la presión de la mayoría dentro de la minoría.
Estoy francamente indignado y asqueado con tan potentes demostraciones de cinismo por parte de la directiva de Podemos y de Izquierda Unida en lo tocante a la democracia en Venezuela, resulta que hoy somos parte de "todas" las injusticia, no de esa en particular que tanto ayudaron a construir. Pero no caeré en la provocación del odio, ni de insultarlos con el calificativo que mejor les encaja, como verdaderos hermanos siniestros del sistema que parecen. 
Tener razón no es suficiente, analizar el sistema hoy por hoy es fácil y es muy evidente su miseria estructural, es fácil entender que la derecha al igual que la izquierda tradicional se han quedado en el pasado, pero ahí que gente joven, que bien podría haber organizado un nuevo discurso hacia el fondo de la sociedad civil ha decidido hacerse con el discurso de la izquierda más rancio y lamentablemente más perverso.

En el nuevo marco, se le ha negado el espacio de representación a personas de la derecha que creen en la justicia, bien pudieron encontrar un lugar en una nueva ola de cambio, gente que profesa distintas creencias religiosas y que para ellas son verdaderas y que bien pudieron estar en esa nueva ola en la búsqueda del bien común, en un nuevo relato que incluyera las premisas fundamentales del uso de la ciencia, la tecnología y el conocimiento usado para el bien común, usada para una reconstrucción del sentido y del destino de la nación en un pensamiento nuevo. Hay que decir que se es de "izquierdas" sea lo que sea que esa palabra siniestra significa. Al parecer un compendio de intenciones buenoides incapaces de rechazar la injusticia y la maldad cuando viene de los que comparten el ideario. La escuadra del cuore parece serlo todo con una piel finísima e irritable que toma por insulto la más pequeña de las críticas, generando situaciones más bien propias del fascismo más rancio. ¿Pero se puede saber qué os pasa? ¿Os creéis con derecho a matar porque habéis sufrido? ¡Aquí hemos sufrido todos! Por ser mujeres, por ser feos, por ser negros, por ser extranjeros, por ser pobres, sobre todo por ser pobres, por estar atrapado entre estas paredes que te dicen que si eres obediente tendrás tu oportunidad mientras tragas raciones de realidad disfuncional aumentada.
Resulta intragable cuando me dicen que si la CIA, o el imperio, o que si cualquier amenaza sin aceptar lo evidente, que lo que tenemos ahora es peor, mucho peor que lo que jamás tuvimos los venezolanos como construcción de un estado nación. Y no, Maduro no es distinto de Chávez, de hecho, él está usando el traje que el propio difunto se construyó; antes de su fallecimiento la crisis actual era patente.
Todas las cosas tan importantes y profundas que se expresaron durante el 15M han quedado reducidas a un monólogo de corte marxista stalinista que abraza con fuerza la intolerancia y la polarización. Toda esta gente que no es de izquierdas, porque simplemente le importa poco el discurso más allá del deseo de hacer el bien ha quedado aislada como ya lo estuvieron sin poder sumar fuerzas a la corriente de cambio.
Pero como he dicho, no voy a caer en la provocación del odio, mucho menos del desprecio, ese sería el lugar ideal para los extremistas. Pero si quiero recordarles, especialmente a los zombies de izquierdas que recitan panfletos como si fuesen ideas propias que así no es como se construye la república, así no es como se construye la democracia, muy por el contrario así es como se destruye y hoy por hoy sois cómplices del mal que nos aqueja dotando de razones a los extremistas de derechas tan poco deseables como cualquier extremista de cualquier cosa.
Estoy cabreado sí, ante vuestra tibieza y falta de verdad, sobre todo porque hay un lugar donde podemos estar todas las personas que buscamos el bien común, ese lugar es la justicia, lo que es bueno y por supuesto, lo que es bello y hoy por hoy vosotros parecéis clones del peor cinismo de derechas que simplemente habla al otro lado del espejo. Lo que están consiguiendo con vuestras acciones es que el propio pueblo venezolano acabe abrazando con pasión el más salvaje de los capitalismos, sin análisis ni críticas con tal de quitarse de encima esta maldición que llaman el socialismo del siglo XXI.
Yo no soy de derechas, y sobre todo he demostrado ser cada vez un ciudadano comprometido, una persona comprometida, pero en mi representación del mundo caben todos, también vosotros, pero está claro que para vosotros, el fin justifica las muertes y la injusticia y la maldad, al parecer no sois mejores que todo aquello que dicen combatir.